La edil, que dejó el PSOE, defiende la plena legitimidad de su decisión de apoyar la iniciativa, que, salvo sorpresa, convertirá a la portavoz local del PP en la nueva alcaldesa de Lugo. La concejala manifestó su confianza en el proyecto que lidera la candidata popular.
“"He tomado esta decisión desde la responsabilidad, la reflexión y la convicción sincera de que Lugo necesita recuperar estabilidad, confianza institucional y una forma de gobernar más útil para la ciudadanía."
Según la concejala, su incorporación al gobierno local tenía como objetivo sumar y reforzar la acción de gobierno, aportando su experiencia técnica. Sin embargo, con el paso del tiempo, observó dinámicas en el gobierno de PSOE y BNG con las que no se sentía cómoda ni identificada, considerándolas alejadas de una gestión pública rigurosa y responsable.
Entre las cuestiones que menciona, alude a problemas de coordinación interna, diferencias en expedientes, facturas con reparos y responsabilidades administrativas. Estos hechos, en su opinión, evidenciaron algo más profundo que simples discrepancias políticas o personales, llevándola a la conclusión de que Lugo precisaba una forma de gobernar más organizada, transparente y centrada en la resolución de los problemas de los ciudadanos.
“"La política no puede convertirse en un espacio de odio ni de presión personal contra quien piensa diferente o toma decisiones plenamente legítimas."
La concejala subraya que su implicación en la política municipal nace del compromiso con la ciudad de Lugo y de la voluntad de aportar su experiencia profesional y conocimiento técnico al servicio de los vecinos. También defiende que la política debe hacerse desde el respeto y no desde la confrontación y los insultos.