La preocupación se extiende entre los residentes del barrio de A Piringalla, en Lugo, debido a que el espacio tradicionalmente reservado para la hoguera de San Juan se encuentra en estas últimas semanas convertido en un vertedero incontrolado. En este lugar se depositan de forma desordenada todo tipo de objetos y enseres.
La parcela en cuestión, situada entre la Praza Bispo Frei Xosé Gómez y los antiguos depósitos de agua, y delimitada por las calles Mar Cantábrico y Aceroleiro, suele funcionar como aparcamiento disuasorio. No obstante, la acumulación de restos, que según testigos podría llevar meses o incluso más de un año, ocupa una superficie considerable de más de 40 metros de largo por 10 de ancho, alcanzando en ciertos puntos hasta tres metros de altura.
Entre los materiales depositados se encuentran desde muebles como sofás y puertas con cristal, hasta neumáticos, restos de obra, moquetas, bidones de pintura, garrafas de plástico y ropa. También se mencionó la presencia de una bañera de hidromasaje, que ya ha sido retirada. Algunos vecinos llegan con su propio remolque para deshacerse de objetos, mientras que otros acuden a la zona en busca de material aprovechable.
La asociación vecinal encargada de organizar la hoguera ya está trabajando para solucionar esta problemática, con el objetivo de separar los materiales que no son aptos para ser calcinados en la tradicional hoguera purificadora, que tendrá lugar en la noche del martes al miércoles próximo.




