En la tarde del pasado jueves, la Policía Local de Lugo se desplazó al Auditorio Fuxan os Ventos para señalizar el área donde cayeron los fragmentos de un cristal de la fachada. Las evidencias sugieren que un objeto contundente fue lanzado contra el panel, causando su fractura.
No es la primera vez que se produce un acto de estas características, aunque siempre antes de la inauguración.
Este incidente no es aislado. Ya a finales de septiembre de 2021, otro gran panel de vidrio apareció roto, un hecho que el Partido Popular denunció en aquel momento, alertando sobre el vandalismo que afectaba a la infraestructura y demandando su pronta apertura.
Además de los actos vandálicos, el auditorio, cuya construcción se prolongó durante más de una década, ha enfrentado otros contratiempos. Entre ellos, se registraron inundaciones debido a las fuertes lluvias y problemas con el sistema de climatización de sus salas.
El edificio, situado en la Avenida de Magoi, abarca 15.575 metros cuadrados distribuidos en cinco volúmenes. Los dos centrales albergan sus principales salas de espectáculos, con capacidades para 900 y 300 espectadores respectivamente. El volumen más al norte está destinado a oficinas, una cafetería con terraza y vistas a la zona del Miño, y un restaurante con área VIP. Estos últimos espacios, junto con la mayor parte del edificio, aún no están operativos.
La soledad de la zona durante las noches y la ausencia de establecimientos cercanos podrían ser factores que contribuyen a la incidencia de actos vandálicos en el Auditorio Fuxan os Ventos.




