La sesión plenaria de esta tarde, que se prevé sea la última presidida por el actual alcalde en el presente mandato, está marcada por la inminente moción de censura. Esta iniciativa, que se votará el 7 de mayo, se espera que prospere con los votos del Partido Popular y de una concejala no adscrita.
En respuesta a esta situación, la plataforma ciudadana ‘Transfuguismo Non, Democracia Si’ ha convocado una nueva concentración de protesta. La movilización tendrá lugar en la Praza Maior, frente a la Casa do Concello, a partir de las 16:30 horas, media hora antes del inicio de la sesión plenaria, bajo el lema “Lugo merece honestidad, Lugo merece decidir”.
“"La dignidad del pueblo lucense no está en venta. Su voluntad se respeta y la defenderemos hasta el final."
Esta es la segunda manifestación organizada por la plataforma, después de la que congregó a miles de personas el pasado viernes. La sesión de hoy también incluirá la toma de posesión de una nueva concejala socialista, en sustitución de una edil fallecida.
El gobierno bipartito local, compuesto por socialistas y nacionalistas, ha expresado su preocupación por la continuidad de varios proyectos municipales ya en marcha. Un portavoz municipal del BNG subrayó la importancia de finalizar actuaciones como la renovación del Carril das Frores y de continuar con otras recientemente aprobadas, como la pasarela peatonal sobre la Ronda da República Arxentina.
“"No sabemos cómo van a quedar estos proyectos y es algo que nos preocupa."
Además, alertó sobre la incertidumbre que el cambio de gobierno podría generar en iniciativas avanzadas, como la sustitución de cruces semafóricos por rotondas, la creación de nuevos aparcamientos o mejoras en la seguridad de entornos escolares. Por su parte, una portavoz socialista calificó la moción de “corrupción política” y carente de “ética”, coincidiendo ambos en que existe una “indignación muy grande” en la sociedad lucense.
En el pleno también se debatirán cuatro proposiciones del Partido Popular, incluyendo el apoyo a la candidatura de la Semana Santa de Lugo como fiesta de Interés Turístico Nacional y mejoras en infraestructuras locales. En señal de rechazo a la moción, la Confederación Intersindical Galega (CIG) trasladó a Lugo su acto central del 1 de mayo, calificando la moción de censura de “indecente”.




