La sesión, celebrada este jueves y previa a la votación programada para el 7 de mayo, fue alterada por una protesta organizada por la plataforma “Transfuguismo non, democracia si”. Más de mil personas se congregaron en el exterior del consistorio y algunos lograron acceder al salón de plenos.
Una vez dentro del pleno, varios asistentes comenzaron a increpar a una exconcejala socialista, figura clave en la futura moción de censura. Los insultos, que incluían términos como “traidora” o “tránsfuga”, escalaron hasta el lanzamiento de monedas desde la bancada del público.
La escalada de tensión obligó finalmente a desalojar la sala de plenos durante unos minutos.
Ante esta situación, el alcalde de Lugo, Miguel Fernández, ordenó a la Policía Local reforzar la protección de la edil y hizo un llamamiento a la calma. La tensión creciente llevó al desalojo temporal de la sala de plenos.
Tras el desalojo, la sesión pudo retomarse, aunque con constantes interrupciones, silbidos y protestas provenientes del exterior del edificio. El ambiente volvió a tensarse especialmente durante las intervenciones del Partido Popular, con continuos cruces de acusaciones entre los diferentes grupos políticos.
Este pleno sirvió como anticipo del escenario que se espera para el 7 de mayo, fecha en la que se debatirá la moción de censura. Esta moción, con el apoyo de la edil mencionada, otorgará la alcaldía al Partido Popular después de más de dos décadas de gobierno de la izquierda en la ciudad.




