Obras A-6: Transportistas sufren retrasos, hosteleros de Becerreá y Pedrafita se benefician

La patronal Tradime reclama mejor planificación mientras los establecimientos de la carretera nacional registran un aumento de clientes debido a los desvíos.

Imagen genérica de tráfico en una carretera gallega con obras.
IA

Imagen genérica de tráfico en una carretera gallega con obras.

Las obras en la Autovía del Noroeste (A-6) en Lugo provocan importantes demoras para los transportistas, mientras que los establecimientos hosteleros de las rutas alternativas, como Becerreá y Pedrafita, experimentan un aumento de clientela.

La Asociación de Empresarios de Transporte Discrecional de Mercancías de la Provincia de Lugo (Tradime) denuncia los perjuicios causados por las continuas obras en la A-6. Según la entidad, las retenciones generan demoras habituales de entre 45 minutos y una hora, que pueden llegar a duplicarse en fines de semana y operaciones de retorno. El presidente de Tradime, José Fernández, califica la situación de "insostenible" y reclama soluciones urgentes, ya que los problemas persisten desde 2022 debido al deterioro del firme y a las reparaciones de los viaductos.
Desde la organización empresarial reconocen la necesidad de las actuaciones de mantenimiento, pero critican la falta de una planificación adecuada. Tradime exige que los trabajos se distribuyan de forma más equitativa a lo largo del año para mitigar el impacto en la principal vía de comunicación del norte de Galicia hacia la meseta. La escasa información previa sobre los desvíos, que reducen los carriles de tres a uno de forma repentina, agrava las complicaciones para el transporte local, comarcal, nacional e internacional.

"Una hora que pierdes ahí puede suponer perder un viaje al final de la semana o no retornar a casa"

Presidente de Tradime
Estas demoras tienen un impacto económico directo en la actividad de los profesionales del transporte, alterando la operativa y la gestión logística. La pérdida de una hora puede significar la pérdida de un viaje semanal o la imposibilidad de regresar a casa a tiempo.
No obstante, el sector de la hostelería en las rutas alternativas de la carretera nacional está experimentando un "agosto particular". Restaurantes en Becerreá y Pedrafita registran un flujo constante de conductores y turistas que aprovechan para hacer una parada. Manuel Galán, responsable del restaurante Boavista en Becerreá, señala que muchos viajeros planifican su parada sabiendo que tendrán que desviarse de la ruta habitual, lo que genera un dinamismo notable en el servicio.
Galán destaca que "hai moita xente que coincide de paso polos pobos e vén para comer", y que algunos incluso avisan de su llegada para comer a una hora determinada, confirmando el impacto positivo que esta situación anómala está teniendo en el tráfico de paso de la zona.