La sección de Menores del Tribunal de Instancia de Lugo ha impuesto una medida de seis meses de internamiento en régimen semiabierto, susceptible de prórroga, a un menor de 17 años por agredir a su pareja. Los hechos ocurrieron el pasado 6 de abril cuando una patrulla de la Policía Nacional encontró a la menor llorando y con golpes en la cara.
La víctima explicó a los agentes que la agresión se produjo cuando acudió al domicilio de su pareja y lo encontró consumiendo alcohol y otras sustancias. El menor le impidió marcharse y comenzó a golpearla y a morderle. La joven logró finalmente abandonar el lugar.
“"Sí, claro. Son cosas de pareja y no tenéis por qué meteros."
Mientras los agentes hablaban con la víctima, el agresor pasó en patinete, riéndose y amenazando a la chica. Al ser interpelado por la policía, el menor reconoció la discusión y admitió la agresión, restándole importancia como "cosas de pareja". Fue detenido en ese momento.
La sentencia también recoge que el acusado obligó a su pareja a dejar su trabajo de camarera y que la agredió "en numerosas ocasiones" en el piso del padre de ella, donde llegaron a vivir temporalmente. Causó además desperfectos en el inmueble, lo que llevó a la expulsión de la vivienda.
La defensa recurrió la medida de internamiento ante la Audiencia Provincial de Lugo, calificándola de "desproporcionada", pero el tribunal confirmó la pena. El fallo judicial subraya que la respuesta del menor ante la policía evidencia "una manifestación de normalización de la violencia" y recuerda el "riesgo relevante" para la víctima según el sistema Viogén.
Durante el internamiento, el joven deberá someterse a un programa de intervención educativa con perspectiva de género y control de impulsos. Además, tiene prohibido acercarse a menos de 200 metros de la víctima o comunicarse con ella.




