El proyecto, que ocupará una superficie de más de 17.600 metros cuadrados, contempla la construcción de ocho cabañas de madera prefabricadas. Estas instalaciones, junto con un edificio destinado a recepción y servicios, buscan una integración respetuosa con el entorno rural de la zona.
Según la resolución publicada, la viabilidad de la iniciativa está sujeta al cumplimiento de una serie de condicionantes técnicos. Estos requisitos abarcan aspectos como la gestión de residuos, la protección de las aguas y cauces fluviales, así como la preservación del patrimonio natural y cultural del entorno.
El procedimiento de evaluación ambiental simplificada incluyó la consulta a nueve organismos y un período de participación pública en el que no se registraron alegaciones. La Axencia de Turismo de Galicia actuará como órgano sustantivo para la tramitación de las licencias necesarias para el inicio de la actividad.




