La iniciativa, presentada en octubre, sugiere mantener una parada de autobús interurbano en la ubicación actual, siguiendo el modelo de otras ciudades como A Coruña. Argumentan que, a pesar de la proximidad de la nueva estación Intermodal al centro histórico, la pronunciada pendiente dificulta la accesibilidad, un problema reconocido por diversas administraciones.
Además, la propuesta incluye ideas concretas para el uso del edificio existente. Entre ellas, destacan la creación de un espacio cultural, un centro de promoción económica, un punto de apoyo logístico para las empresas del casco histórico y otros usos compatibles con el gran tamaño del inmueble.
“"Es crítico saber qué va a pasar con la actual estación de autobuses."
La asociación propone también que parte de las dársenas se destinen a actividades relacionadas con las nuevas funciones, mientras que el resto se transformaría en una zona verde. Según Lugo Monumental, esta área ayudaría a paliar la percepción de escasez de jardines en la ciudad.
La entidad considera oportuno informar a los grupos parlamentarios de sus planes, especialmente después de que el BNG elevase la cuestión al Parlamento. La preocupación principal es evitar que la actual estación quede “clausurada y abandonada en pleno centro” una vez que las líneas de autobús se trasladen a las nuevas instalaciones, un escenario que, según la asociación, ya se ha vivido en otras ocasiones en la ciudad. La Xunta de Galicia ya valoró positivamente la propuesta en su momento, y el Pleno del Concello aprobó su apoyo.




