La periodista y presentadora de la televisión pública afgana hasta la caída de Kabul, Khadija Amin, aseguró este jueves en Lugo que "la violencia contra las mujeres es legal en Afganistán desde que se aprobó el nuevo Código Penal a principios de año". Amin participó en las jornadas Lugo Sen Fronteiras de la Uned, centradas en la dramática realidad que padecen las mujeres tras el regreso de los talibanes al poder en 2021, situación que definió como "apartheid de género".
"El matrimonio infantil es también legal desde la semana pasada", advirtió, lo que supone que "las niñas de 11 o 12 años pueden ser casadas" con hombres adultos. Las niñas pueden estudiar hasta esa edad, recibiendo solamente educación básica, ya que después tienen prohibido el acceso a la formación. "En las ciudades donde hay internet las mujeres estudian clandestinamente con el apoyo de sus familias, incluidos los hombres. Si las descubren los talibanes pueden castigarlas o encarcelarlas, pero suelen decirles que están estudiando el Corán".
“"Es muy complicado, pero las mujeres somos las que vamos a cambiar Afganistán"
Amin, nacida en Kabul y formada en Periodismo por la universidad de su ciudad, trabajó durante cuatro años en diversos medios, destacando su labor como reportera y presentadora de informativos en la Televisión Nacional de Afganistán, donde se centró en dar cobertura a los problemas de las mujeres de su país.
La toma del poder por los talibanes supuso la pérdida inmediata de su trabajo y su obligada huida al extranjero, estableciéndose en España. Actualmente, compagina su colaboración con medios de comunicación con charlas, conferencias y documentales que buscan visibilizar el calvario de sus compatriotas.
La periodista recordó en Lugo que Afganistán encadena cuatro décadas de conflicto ininterrumpido, desde la invasión soviética en 1979, pasando por guerras civiles, un primer régimen talibán y la posterior intervención internacional hasta 2021. También señaló que durante las décadas de 1960 y 1970, las afganas gozaban de libertades legales y sociales, con acceso a la educación, al empleo y a la vida pública, un modo de vida que se ha perdido.




