Una patrulla del Grupo Operativo Nocturno de la Policía Local de Lugo intervino sobre las cuatro menos cuarto de la madrugada en la carretera LU-530. Los agentes encontraron a un hombre caminando por la vía y, tras identificarlo, comprobaron que acababa de ser dado de alta en el servicio de urgencias del HULA y carecía de alojamiento para pasar la noche.
Ante esta situación, los efectivos policiales propusieron al hombre la posibilidad de ser trasladado al albergue municipal, una opción que finalmente aceptó. De este modo, fue conducido a las instalaciones para poder pernoctar de forma segura.
Este incidente pone de manifiesto una problemática recurrente en los centros hospitalarios, donde algunos pacientes prolongan su estancia más allá de lo necesario por motivos médicos. Según fuentes hospitalarias, es habitual que haya personas que, tras recibir el alta, no puedan abandonar el hospital de inmediato, no por deseo de permanecer en él, sino a la espera de una plaza en una residencia o por carecer de un lugar donde vivir.
El pasado año, un total de 460 pacientes en el HULA tuvieron que alargar su hospitalización mientras el servicio de Trabajo Social del centro gestionaba su reubicación. En 2024, la media de casos de este tipo que se atendieron fue de uno al día, subrayando la necesidad de recursos y apoyo para estas situaciones.




