Galicia ha registrado un significativo aumento de la población extranjera en las últimas décadas, convirtiéndose en un destino para personas que buscan mejores oportunidades. Este fenómeno contrasta con la emigración de gallegos que tuvo lugar durante buena parte del siglo XIX y XX.
En julio de 2026, la comunidad autónoma contaba con 203.236 residentes de nacionalidad extranjera, lo que supone un incremento de 19.430 personas respecto al mismo mes de 2025. Esta cifra casi quintuplica los 43.031 residentes extranjeros registrados en julio de 2002, el inicio de la serie histórica.
El crecimiento, aunque progresivo, se ha acentuado en la última década. En julio de 2016, Galicia tenía 84.742 residentes extranjeros, lo que se traduce en un alza del 138% en la población foránea durante los últimos diez años.
Gracias a esta llegada de población extranjera, Galicia ha logrado mantener su crecimiento demográfico. Desde enero de 2002 hasta principios de 2026, la comunidad ganó más de 31.612 habitantes, a pesar de perder casi 212.300 personas de origen español.




