Los sindicatos CIG y UGT aprovecharon sus movilizaciones del Día Internacional del Trabajo en Lugo para manifestar su rechazo a la moción de censura. Ambos colectivos calificaron la iniciativa como «inaudita» y «antidemocrática» en sus discursos, que congregaron a centenares de lucenses en la Ronda da Muralla y en el centro de la ciudad.
“"La dignidad no es algo que se mida con la legalidad de las acciones."
La CIG, que trasladó a Lugo su movilización nacional, inició su recorrido desde la casa sindical hasta la Praza da Soidade. Durante la lectura de los manifiestos, un representante sindical hizo hincapié en el carácter «antidemocrático» de la moción. Por su parte, el secretario general de la organización, Paulo Carril, justificó la elección de Lugo como sede de la movilización nacional, afirmando que no huirán ante lo que considera un «asalto al poder indigno» y un «paso de gravedad en la nueva deriva del PP».
“"Si conseguimos frenar Altri, impediremos que el Partido Popular llegue al poder en Lugo."
Posteriormente, la UGT también partió de la casa sindical hacia la Praza de Armañá. El secretario general de UGT Lugo, Ángel Tomé, describió la moción como «una burla a los votantes socialistas de Lugo» y una «traición» que llevará a una nueva alcaldesa. Ambos sindicatos también dirigieron críticas a CCOO por no organizar ninguna movilización en la ciudad, interpretando su ausencia como un «escapar».
Además de la cuestión política, las movilizaciones también abordaron la defensa de los derechos laborales y el llamamiento por la paz. La CIG destacó la negativa a la guerra, con el despliegue de un cartel de Galiza Nova que rezaba «No a la guerra. No a la Otan». También se hizo alusión a la precariedad laboral y a la necesidad de luchar por los convenios y por un modelo productivo que beneficie a las zonas rurales.




