La cadena forestal gallega mueve casi 2.500 millones de euros

La extracción de madera, impulsada por el eucalipto y la retirada de ejemplares quemados, alcanza cifras históricas y consolida un sector clave para el rural.

Imagen genérica de troncos de eucalipto y pino apilados en un bosque gallego.
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Imagen genérica de troncos de eucalipto y pino apilados en un bosque gallego.

La industria forestal gallega consolida su crecimiento con una facturación de casi 2.500 millones de euros, mientras la extracción de madera, especialmente de eucalipto, alcanza máximos históricos.

Galicia superó en 2025 los 10,7 millones de metros cúbicos de madera extraída, lo que confirma la tendencia ascendente de la industria forestal y un modelo productivo cada vez más intensivo. Esta cifra supone un incremento de más de tres millones de metros cúbicos respecto a hace una década, acercándose a los máximos históricos registrados en 2022.
Según el informe 'A Cadea Forestal-Madeira de Galicia 2025', elaborado por la Consellería do Medio Rural, la explotación del monte es una infraestructura económica fundamental para el rural gallego. No obstante, el estudio también señala una creciente dependencia del eucalipto, la concentración de la actividad en pocos municipios y la vulnerabilidad frente a incendios y enfermedades forestales, como la 'banda marrón'.
El eucalipto representa más de la mitad de la madera cortada en Galicia, con 5,61 millones de metros cúbicos en el último año. La provincia de A Coruña lidera la corta de esta especie, seguida por Lugo y Pontevedra, mientras que Ourense presenta una presencia reducida. Esta especialización productiva está ligada a la demanda industrial de pasta de papel y tableros.
Las coníferas, principalmente el pino, constituyen el segundo grupo forestal más importante. Lugo destaca en la corta de pino radiata, mientras que Ourense concentra la mayor parte de las cortas públicas, especialmente tras los incendios de 2025, que impulsaron el aprovechamiento urgente de madera quemada.
Los montes privados son el principal sustento de este sector, representando el 93% de la madera cortada. A pesar de la fragmentación histórica por el minifundismo, este modelo es altamente productivo. La concentración territorial es notable, con 19 municipios que acaparan una cuarta parte de las cortas privadas.
A pesar del aumento puntual de las cortas en monte comunal y de gestión pública en 2025, debido a la retirada de madera afectada por los incendios, el sector maderero logró estabilizar su negocio con una facturación de unos 2.462 millones de euros. Dio empleo a unos 20.000 trabajadores, aunque el número de empresas disminuyó ligeramente.
El informe también advierte sobre factores de incertidumbre como los aranceles estadounidenses y la tensión geopolítica en el golfo Pérsico, que podrían afectar a los mercados internacionales y a las materias primas utilizadas por la industria gallega.