Los hechos se remontan a la noche del pasado 19 de abril, cuando el deportista comenzó a recibir mensajes intimidatorios a través de redes sociales. Según confirmó una portavoz del cuerpo, el individuo le dirigió varios insultos y amenazas explícitas, incluyendo advertencias contra su integridad y la intención de prenderle fuego a su vehículo.
El jugador decidió denunciar los hechos, expresando su temor por su seguridad y la de su familia. Manifestó que las amenazas le llevaron a considerar la posibilidad de trasladar temporalmente a su familia a otra localidad como medida preventiva.
Los agentes iniciaron una investigación a partir de los datos proporcionados y de las pesquisas en las redes sociales, logrando identificar al supuesto autor. El hombre, residente en la provincia de Lugo, fue imputado como presunto responsable de un delito de amenazas.
“"Este tipo de comportamientos, dentro de la normativa deportiva, se consideran conductas de odio y violencia vinculados al deporte."




