El conjunto lucense, dirigido por Álex Ortiz, no pudo reengancharse a la lucha por el play-off y ofreció una imagen frágil y desordenada. Esta es la primera derrota a domicilio del equipo desde el 21 de noviembre y el peor resultado en los tres partidos bajo la dirección del actual técnico.
La primera mitad fue especialmente complicada para el Lugo. Tras unos primeros minutos sin incidentes, el partido se vio interrumpido por un choque de cabezas entre Txus Alba y Adri Pérez, que obligó a la sustitución de ambos jugadores. Poco después, se activó el protocolo antirracista, deteniendo de nuevo el juego.
A partir del minuto 28, el Ourense CF tomó el control. Un penalti señalado tras revisión del FVS y transformado por Nacho Castillo en el minuto 31 abrió el marcador. Seguidamente, Martín Ochoa, exjugador del Lugo, y Sergio Benito anotaron dos goles más en los minutos 36 y 48, respectivamente, dejando el resultado en 3-0 al descanso.
La segunda parte comenzó con la expulsión de Antonio Perera por doble amarilla, dejando al Lugo con diez jugadores. El Ourense CF aprovechó la superioridad numérica y Martín Ochoa marcó el cuarto gol en el minuto 56. A pesar de que Unzueta logró maquillar el resultado con dos goles en los minutos 66 y en el tiempo de descuento, el CD Lugo no pudo revertir la situación, cerrando el encuentro con un 4-2 definitivo.




