El CD Lugo de Álex Ortiz adopta un estilo de juego más directo y vertical

El nuevo técnico, Álex Ortiz, ha transformado el enfoque táctico del equipo, priorizando la verticalidad y el juego directo sobre la posesión.

Imagen genérica de un balón de fútbol sobre el césped de un campo.
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Imagen genérica de un balón de fútbol sobre el césped de un campo.

El CD Lugo, bajo la dirección de Álex Ortiz, ha experimentado una profunda transformación en su estilo de juego, pasando de un enfoque basado en la posesión a un modelo más vertical y directo.

La llegada de Álex Ortiz al banquillo del CD Lugo ha supuesto una modificación sustancial en la filosofía de juego del equipo. El técnico de Palmeira, Yago Iglesias, apostaba por un fútbol de autor, centrado en la posesión del balón y en la construcción del juego desde la defensa, con énfasis en la salida de balón y el doble pivote.
El esquema predominante con Iglesias era el 4-2-3-1, que buscaba la creación de superioridades por dentro y la integración de los laterales y extremos en el proceso creativo. Este estilo, madurado durante casi nueve meses, permitía al equipo amasar el balón y buscar desequilibrios por las bandas mediante centros laterales.

El andaluz quiere un grupo que opte por un fútbol más directo, con la obtención de espacios en conducción por dentro para combinar hacia un apoyo o un pase al desmarque de un compañero.

Con Álex Ortiz, la estrategia ha virado hacia un fútbol más sencillo y práctico. El malagueño prefiere un juego directo, buscando espacios en conducción y pases al desmarque, así como la transición rápida del balón hacia las bandas para que los extremos y carrileros superen a sus marcadores y centren al área. También ha ganado relevancia el juego directo sobre un punta que descargue y las llegadas desde segunda línea.
La estrategia a balón parado también se ha vuelto crucial para Ortiz, como demostraron los dos goles de Iker Unzueta tras saques de esquina en el partido de O Couto. Mientras que con Iglesias el 4-2-3-1 era el esquema habitual, los tres encuentros dirigidos por Álex Ortiz sugieren que el 4-4-2 es ahora su dibujo preferido, optando por la doble punta y un cuarteto en el centro del campo.