En una comparecencia pública ante el consistorio de Lugo, el regidor, acompañado por miembros de su equipo y dirigentes del PSdeG, manifestó su sorpresa e indignación por la iniciativa. La moción, registrada por una exconcejala socialista y la líder de la oposición, fija el 7 de mayo como fecha límite para su alcaldía, a menos que se produzcan nuevos giros inesperados.
“"Se confirma la felonía que muchos y muchas no nos acabamos de creer. Yo no lo creía por inverosímil, por grotesco y sobre todo porque es profundamente injusto, por la imagen que se está transmitiendo de nuestra ciudad."
El alcalde subrayó que la promotora de la moción no tiene interés en Lugo, sino que su motivación principal es alcanzar la presidencia de la Diputación Provincial. La acusó de utilizar la moción para establecer un "feudo personalista, caciquil y anticuado" en la ciudad, sin preocuparse por sus ciudadanos.
Además, el regidor cuestionó la viabilidad de la moción, argumentando que en un año no es posible implementar un proyecto de gobierno propio, especialmente cuando los grandes proyectos ya están en marcha. También criticó la actitud de la exconcejala, afirmando que nunca le habló de proyectos para la ciudad, sino solo de cargos y salarios.
“"En general, nunca me habló de proyectos, de idea de ciudad, de nada de eso, solo de cargos, de áreas, de prebendas, de salarios, de ventajas."
El alcalde también reveló detalles sobre su última interacción con la exconcejala, quien le aseguró que sería el primero en saber si apoyaba la moción. Sin embargo, la siguiente noticia que tuvo fue la rueda de prensa en la que se anunció la iniciativa. A pesar de todo, el regidor se mostró confiado en que los vecinos de Lugo no perdonarán las "traiciones" y que su equipo seguirá gobernando.