Los hechos ocurrieron tras una discusión en una finca cercana a la casa de uno de los procesados. El tribunal considera demostrado que ambos hombres mantienen una "relación de enemistad desde hace ya muchos años".
Según la sentencia, uno de los procesados acometió al otro con una pala. Este, "temiendo por su vida o a resultar herido", se defendió con la azada que tenía en la mano, asestándole un fuerte golpe en la cara.
“"Actuó con necesidad de defenderse ante el ataque, pero con intención también de menoscabar la integridad de su atacante."
Este golpe le causó la pérdida de visión de un ojo y otras lesiones graves a uno de los acusados, por lo que el otro deberá indemnizarlo con 58.145,16 euros.
La justicia rechazó calificar el suceso como tentativa de asesinato u homicidio al descartar "riesgo vital o múltiple intensidad de golpes". Ambos son considerados autores de delitos de lesiones, aunque se aprecia la eximente incompleta de legítima defensa para quien repelió el ataque. La sentencia aún puede ser recurrida ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG).




