Los agentes se desplazaron al lugar tras recibir varias llamadas de vecinos que alertaban de una discusión y una posible pelea entre ambas mujeres. Según los testimonios recogidos, una mujer había llamado a uno de los pisos y entrado por la fuerza en el domicilio, presuntamente agrediendo a la residente.
En la primera intervención, los efectivos policiales no pudieron localizar a la presunta agresora, ya que se había ausentado del lugar. Sin embargo, aproximadamente hora y media después, recibieron una nueva llamada informando de que la misma mujer estaba intentando acceder de nuevo al edificio.
Los agentes regresaron de inmediato y encontraron a la mujer en la escalera del inmueble, donde estaba amenazando a la presunta víctima. La Policía procedió entonces a su detención y la trasladó a un centro sanitario debido al estado de agitación que presentaba.




