Los agentes de la Guardia Civil iniciaron un seguimiento de la actividad del conductor tras recibir información sobre su comportamiento “anómalo” en la carretera. Durante el operativo, confirmaron que el individuo circulaba a velocidades excesivas, desobedecía de forma reiterada las señales de tráfico y realizaba adelantamientos en línea continua, lo que suponía un grave riesgo para los demás usuarios de la vía.
Además de las infracciones de tráfico, los agentes observaron cómo el conductor ofrecía servicios de transporte a un peregrino utilizando un vehículo particular, sin poseer el título habilitante necesario para dicha actividad. Esta práctica constituye una infracción muy grave de la Ley de Ordenación de los Transportes Terrestres.
“"Circulaba a velocidades notablemente superiores a las permitidas, desobedecía de manera reiterada señales obligatorias y restrictivas y realizaba adelantamientos en línea continua, poniendo en grave riesgo a otros usuarios de la vía."
El conductor se enfrenta a una sanción de 500 euros y la retirada de 6 puntos de su permiso de conducir por las infracciones de tráfico. A esto se suma una posible multa de hasta 6.000 euros por la infracción muy grave relacionada con el transporte ilegal de pasajeros.




