Cuando un particular, una empresa o un profesional necesita recurrir a un detective privado, normalmente busca una respuesta. Sin embargo, antes de iniciar cualquier actuación existe una cuestión previa: determinar si la investigación resulta viable y si realmente puede aportar la información o las pruebas que el cliente necesita.
Esa premisa guía la actividad de Detectigal, despacho de detectives privados en Lugo especializado en investigaciones para particulares, empresas, profesionales y despachos de abogados en Galicia. El despacho también interviene en otros puntos del territorio nacional cuando las características del expediente lo requieren.
Fundado en 2019 por Norman Rodríguez, detective privado habilitado y director de Detectigal, el despacho aplica este criterio en cada expediente que asume: analizar primero, valorar la viabilidad del expediente y, únicamente cuando existen indicios que justifican la investigación y posibilidades razonables de alcanzar el objetivo perseguido, definir una estrategia inicial. A partir de ese momento, el desarrollo del expediente y la información obtenida permiten confirmar la estrategia inicial o adaptarla cuando las circunstancias así lo aconsejan.
Una investigación comienza antes de la primera actuación.
La imagen más extendida del detective privado suele estar ligada a seguimientos, vigilancias y demás actuaciones propias de la investigación privada. Sin embargo, buena parte del trabajo comienza mucho antes de cualquier actuación sobre el terreno.
Toda investigación debe comenzar sabiendo qué se pretende acreditar. Solo cuando esa pregunta está claramente definida resulta posible decidir cómo hacerlo y valorar si realmente existen posibilidades de conseguirlo.
Ese análisis previo permite determinar cuál es la estrategia más adecuada, cuándo deben desarrollarse las actuaciones y durante cuánto tiempo resulta necesario mantenerlas para obtener conclusiones sólidas.
Cada actuación responde a un objetivo previamente definido. No se trata de acumular horas de vigilancia, sino de saber qué debe acreditarse, cómo puede hacerse y qué utilidad tendrá posteriormente la prueba obtenida.
Investigar también significa saber cuándo no hacerlo.
No todas las consultas justifican el inicio de una investigación.
En algunos casos, el estudio previo permite concluir que existen pocas posibilidades de alcanzar el objetivo perseguido, que la información disponible resulta insuficiente o que las circunstancias del expediente no justifican el inicio de actuaciones.
Cuando esto sucede, el cliente recibe una valoración clara sobre la viabilidad del expediente y las razones por las que no resulta aconsejable iniciar actuaciones.
Detectigal no selecciona los expedientes por su rentabilidad potencial, sino por sus posibilidades reales de aportar una prueba jurídicamente útil para el cliente. Esa forma de trabajar explica que algunas consultas concluyan con una recomendación de no iniciar actuaciones cuando no existen expectativas razonables de obtener un resultado relevante.
Obtener pruebas útiles, no solo información.
La finalidad de una investigación privada no consiste únicamente en conocer unos hechos, sino en documentarlos de forma objetiva, conforme a la legislación vigente y con utilidad probatoria.
Con ese objetivo, cada expediente se planifica para obtener pruebas que puedan respaldar una negociación, incorporarse, cuando proceda, a una estrategia jurídica o facilitar al cliente la adopción de decisiones con mayor seguridad.
Los resultados quedan reflejados en un informe profesional en el que se documentan las actuaciones realizadas y los hechos observados durante el desarrollo del servicio. Cuando las circunstancias del procedimiento lo requieren, dicho informe puede ser ratificado en sede judicial.
La calidad de una investigación no depende de la cantidad de información obtenida, sino de su capacidad para responder de forma objetiva a la cuestión que motivó el encargo.
Investigación privada para particulares, empresas y profesionales.
Esta forma de trabajar resulta aplicable a cualquier investigación privada, con independencia del ámbito en el que se desarrolle.
En el ámbito empresarial, la investigación privada puede contribuir al esclarecimiento de posibles incumplimientos laborales o contractuales, situaciones de competencia desleal, fraudes internos u otras conductas susceptibles de perjudicar la actividad o los intereses de una organización.
En el ámbito particular, estos servicios suelen estar orientados a la obtención de pruebas que puedan incorporarse a procedimientos judiciales relacionados, entre otros, con medidas paterno-filiales, modificaciones de medidas, guarda y custodia de menores o situaciones de convivencia con trascendencia jurídica. La investigación privada también puede resultar de utilidad para verificar hechos de relevancia patrimonial o personal cuando exista un interés legítimo y pueda contribuir al ejercicio o defensa de derechos.
Además, el despacho colabora habitualmente con abogados y otros profesionales que requieren incorporar la investigación privada a la estrategia procesal diseñada para sus clientes, ya sea para acreditar determinados hechos, verificar una hipótesis o reforzar la posición que posteriormente se defenderá en sede judicial.
Aunque los ámbitos de actuación sean muy distintos, el proceso de análisis previo es el mismo en todos los expedientes: comprender sus circunstancias, valorar su viabilidad y definir la estrategia más adecuada para alcanzar el objetivo perseguido.
Cada expediente requiere una estrategia diferente.
No existen dos investigaciones iguales.
Los horarios, las ubicaciones, los hábitos de las personas investigadas, el entorno en el que se desarrollan los hechos o el objetivo del encargo condicionan la planificación de cada servicio.
Por ese motivo, cada expediente se aborda de forma individual, con una estrategia adaptada a sus circunstancias concretas y sujeta a una evaluación continua durante el desarrollo de la investigación.
El objetivo no es investigar para ver qué sucede, sino responder a una pregunta concreta mediante información objetiva y jurídicamente útil.
Desde Lugo, con actuación dentro y fuera de Galicia.
Con sede en Lugo, Detectigal desarrolla principalmente su actividad en Galicia, actuando en las cuatro provincias gallegas, tanto en entornos urbanos como rurales. Asimismo, interviene en comunidades limítrofes y en otros puntos del territorio nacional cuando la naturaleza del expediente lo requiere.
Detectigal ha prestado servicios para particulares, empresas, profesionales y despachos de abogados establecidos en diferentes puntos de España. Entre sus clientes figuran personas y empresas de ciudades como Madrid, Barcelona, Bilbao, Valencia, León o Palma de Mallorca, entre otras, así como clientes de países como Suiza, Reino Unido, Francia, México o Estados Unidos que necesitaban desarrollar investigaciones en España.
Una manera de entender la profesión.
En investigación privada no existen soluciones estandarizadas.
Existen preguntas diferentes que requieren estrategias diferentes.
La investigación privada exige combinar conocimiento jurídico, capacidad de observación, planificación y criterio profesional.
A lo largo de su trayectoria, Detectigal ha desarrollado una metodología de trabajo basada en la planificación, el rigor y la obtención de pruebas con utilidad probatoria.
Esa experiencia ha consolidado una manera de entender la investigación privada: analizar antes de investigar, planificar cada expediente de forma individual y orientar cada servicio hacia la obtención de pruebas que realmente permitan al cliente tomar decisiones con mayor seguridad.
“"Investigar no consiste únicamente en descubrir qué ocurre, sino en demostrarlo cuando realmente importa."




