La jornada en el estadio O Couto resultó aciaga para el CD Lugo, que encajó una goleada frente al Ourense CF. La actuación de los jugadores lucenses fue analizada individualmente, revelando un bajo nivel general que contribuyó al resultado negativo. Hombres como Marc Martínez y Yago Rodríguez, aunque con poca culpa en la magnitud del marcador, no lograron evitar males mayores.
La defensa se mostró especialmente endeble, con jugadores como Amo e Ibaider Garriz lejos de su mejor nivel. Garriz, en particular, tuvo su peor partido con la camiseta del Lugo, contagiándose del ánimo general del equipo. Por su parte, Pere Haro no cubrió bien su banda y acabó con una tarjeta por frustración. La situación se agravó con la expulsión de Perera al inicio de la segunda parte, dejando al equipo con diez jugadores.
En el centro del campo, Presa fue uno de los pocos que dio la cara, mostrando carácter en la medular y llegando al área rival. Pastrana y Gallar, que venían de buenas actuaciones, también estuvieron por debajo de su nivel habitual. Un desafortunado golpe obligó a Txus Alba a abandonar el campo antes del minuto diez, en un partido en el que regresaba a la titularidad. Reniero aportó algo de carácter y movimiento en una tarde para olvidar.
Dos goles que sirvieron para maquillar uno de los peores partidos de la temporada del conjunto rojiblanco. No se puede destacar mucho más en un partido en el que los de Ortiz jugaron muy por debajo del nivel exigido a estas alturas de curso.
A pesar de la derrota, Unzueta destacó como el mejor jugador del CD Lugo, anotando dos goles que, aunque no cambiaron el resultado, sirvieron para maquillar el marcador. Los jugadores que entraron en la segunda parte, como Jorge, Celorio e Iago López, mostraron cierto carácter e intensidad, aunque el resultado ya era insalvable. Lago Júnior, en una temporada complicada, tampoco tuvo culpa en el desarrollo de este encuentro.




