Álex Ortiz, preparador del conjunto lucense, valoró positivamente el resultado y la actitud del equipo en el partido disputado en Barreiro. "Estoy contento sobre todo porque en este partido hemos dado una imagen diferente a la que habíamos dado en alguno de los últimos", aseguró, al tiempo que elogió "el esfuerzo que han hecho los jugadores" y el tanto de Reniero, quien "entró esta vez desde el banquillo y tuvo también una actitud muy buena".
El técnico reconoció el alto nivel del Celta B, uno de los mejores equipos de la competición, lo que condicionó su planteamiento táctico. "Sabíamos que no podíamos plantearle un partido en el que ir alto a robar. Por momentos, pero no durante largos tramos, pudimos quitarles el balón", analizó.
Ortiz desveló que la delicada situación psicológica del equipo propició la decisión de jugar con un bloque medio bajo y defender con línea de cinco, buscando salir en transición. "El estado mental en el que estamos ahora mismo, en el sentido de que no nos terminan de salir las cosas como nos gustaría, hace que hayamos propuesto un bloque medio bajo", explicó, concluyendo que, a pesar de las ocasiones del rival, "en líneas generales, me voy contento con el trabajo del equipo".
Respecto al regreso de Caballo al once inicial, Ortiz detalló su recuperación tras una larga lesión. "Diego estuvo mucho tiempo lesionado y la semana pasada, en la que tuvimos el problema de los laterales, él intentó arriesgar y forzar durante la semana. Decidimos no meterlo en el once por haber estado tanto tiempo parado y sin competir. Había vuelto a completar una muy buena semana de trabajo y creo que es un merecido premio también la vuelta después de tanto tiempo sin jugar", aplaudió.
También puso en valor la aportación de los canteranos como Tomás y Aday. Sobre Tomás, del filial, indicó que "aunque cometió algún error, es normal, es un chico muy joven y no estaba en un escenario ni mucho menos fácil", justificó su labor. De Aday, destacó que "cuando tenía el balón, se atrevía a hacer cosas" en la primera parte, aunque en la segunda "le estaba costando mucho hacer esas ayudas y esos saltos". "Es un chico que también entrena fenomenal, que es un compañero excelente, tiene personalidad y que cuando tiene que tener el balón no le quema", elogió, subrayando su potencial de crecimiento para el club.
Finalmente, el entrenador hizo un balance "agridulce" de la temporada. "En el cómputo general no estamos contentos porque hemos dejado escapar algunos partidos en los que sí o sí teníamos que haber sacado más puntos". Añadió que "los momentos de felicidad son efímeros" y que los malos momentos "sí que son mucho más difíciles de quitártelos de encima". "Nos vamos con esta pequeña alegría. Los jugadores también merecían cambiar un poco la imagen del último partido. Pero nos queda competir el último partido en casa y ojalá ahí sí que podamos darle una victoria y una buena imagen a la afición para concluir la temporada".




