La organización de productores gallegos Agromuralla ha manifestado su descontento con las prácticas de la industria láctea, a las que califica de "jugada muy sucia". Según Noelia Rodríguez, presidenta de la entidad, los ganaderos se vieron obligados a firmar contratos de suministro con rebajas significativas en los precios en origen, lo que compromete la viabilidad de las explotaciones.
“"Hubo que firmar los contratos lácteos con los precios a la baja como vinieron. Las industrias hicieron una jugada muy sucia en esta ocasión, con una postura inamovible desde el minuto cero."
Esta situación surge en un contexto de aumento de los costes de producción, lo que agrava la presión sobre los ganaderos. Rodríguez ha hecho un llamamiento a la unidad del sector para hacer frente a estas imposiciones, advirtiendo que, de no actuar conjuntamente, la industria seguirá dictando las condiciones en detrimento de los productores.
La presidenta de Agromuralla explicó que, una vez formalizados los contratos, la vía judicial es la única opción para intentar revertirlos, ya que no se prevé un acuerdo mutuo entre las partes. Sin embargo, reconoció que esta solución no es inmediata y podría no llegar antes de la firma de nuevos contratos, dado que los actuales tienen una vigencia de tres o cuatro meses.
A pesar de que se llevarán a cabo diversas acciones de protesta, Rodríguez subrayó que la solución a esta problemática no será a corto plazo, dejando a los ganaderos en una situación de incertidumbre.




