La Consellería de Infraestruturas de la Xunta de Galicia ha dado luz verde a la adjudicación, por un importe aproximado de 35 millones de euros, a la empresa Copasa Infraestructuras, S.L.U., de la ejecución de las obras correspondientes al último tramo de la autovía AG-22, que une Lugo y Sarria. Esta decisión representa un avance crucial para la finalización de una infraestructura considerada prioritaria para la vertebración de la comunicación interior en la provincia de Lugo.
La nueva vía, que se desdoblará en una autovía de alta capacidad con doble calzada y dos carriles por sentido, mejorará significativamente la conexión entre la capital lucense y la comarca de Sarria. Se estima que beneficiará a más de 8.000 vehículos diarios y a un total de 100.000 usuarios, ofreciendo tiempos de viaje reducidos, mayor seguridad para los adelantamientos y una conducción más fluida con un límite de velocidad de 120 km/h.
Además, esta actuación facilitará una conexión mucho más eficiente con los principales ejes de comunicación nacionales, como la A-6 y la A-54, que convergen en el estratégico nudo de Nadela, un punto clave para la movilidad regional.
Los trabajos, con un plazo de ejecución previsto de 36 meses, abarcarán un tramo de 13,5 kilómetros que arranca en la glorieta de Nadela y concluye en el enlace de A Pobra de San Xiao. El proyecto incluye la construcción de nuevos enlaces en O Corgo y Maceda, un cruce bajo la autovía A-54, la edificación de dos viaductos sobre los ríos Chamoso y Neira, así como la ampliación de 13 pasos superiores y siete inferiores ya existentes.




