Este proyecto, fruto de años de investigación y recopilación, se materializa en un espacio abierto a la ciudadanía con el objetivo de preservar el patrimonio y dinamizar la cultura local. La idea surgió hace cinco años como una evolución natural del trabajo del colectivo, según explica Teresa Astorgano, presidenta de Traxandaina, quien subraya la necesidad de transmitir el conocimiento adquirido: "Si no eres capaz de transmitir y difundir, de poco vale".
Relembra se define como un espacio expositivo y museístico que alberga piezas originales y antiguas, algunas datadas en 1840. "Son todas dignas de estar en museos, no son ni réplicas ni reproducciones", afirma Astorgano. Además de la exposición, el centro busca enseñar técnicas artesanales como el bordado, la costura a mano o las técnicas de telar para evitar su pérdida y que el visitante "se involucre, se enamore, como nos enamoramos en su día, y para ser capaces de valorar lo que realmente era nuestra vestimenta tradicional".
La selección de las piezas para la exposición inaugural, centrada en trajes de novia y de ceremonia, fue un proceso "muy duro", según Teresa Astorgano. La muestra se renovará cada cuatro meses. Subraya que el valor de las piezas es histórico y emocional, no económico, y que los tejidos anteriores a la Revolución Industrial cuentan la vida de la comunidad gallega. El espacio busca ofrecer rigor, distinguiendo entre ropa tradicional antigua y ropa folclórica, y destacando particularidades como las distintas formas de colocar un pañuelo, que variaban por zonas.
El camino hasta la inauguración, que duró cinco años, estuvo marcado por "dificultades burocráticas, administrativas". Relembra se dirige "a quien entre por la puerta", incluyendo turistas, investigadores, amantes de la tradición y nuevas generaciones. Teresa Astorgano concluye defendiendo el papel de la indumentaria como vehículo para entender el pasado: "A través de la vestimenta, tú estás entrando en la historia realmente".




