La expedición, procedente de Valença do Minho, tuvo que posponer su despegue inicial debido a condiciones meteorológicas adversas. Tras una parada en Lugo, donde comieron en Casa Pedreiro, los aviones continuaron su ruta hacia Monforte, llegando al aeródromo de As Lamas alrededor de las seis de la tarde. El primer avión aterrizó sin incidencias en la pista, que fue rehabilitada el año pasado por el Ayuntamiento.
Jacqueline Costa, instructora de vuelos del club Aerodreams, con base en Benavente (Portugal), destacó la buena acogida recibida en Monforte y la ausencia de problemas en el trayecto desde Lugo. "Queremos que la gente se anime a volar en campos distintos a los suyos y amplíe su experiencia", afirmó Costa, quien organiza la ruta junto al director de la entidad, Paulo Lemos.
“"Todos los años hacemos un viaje internacional. Hemos volado por Francia, Inglaterra o Marruecos también y no es la primera vez que venimos a Lugo. Monforte nos encanta"
Los pilotos pernoctaron en el hotel Cardenal y este sábado por la mañana continuarán su viaje hacia Valladolid, para después dirigirse a Badajoz el domingo. Desde Extremadura, cada piloto regresará a su punto de origen el lunes. En el aeródromo monfortino, los miembros del club local Aerolemos, compuesto por unas siete personas, fueron los encargados de recibir a los visitantes, manteniendo contacto con los pilotos para garantizar la seguridad durante las maniobras de aterrizaje.
El aeródromo de As Lamas, que permanece abierto diariamente, registra entre 300 y 500 operaciones anuales de avionetas de diversos tamaños, según indicaciones del Ayuntamiento.




