El alcalde de la localidad, José María Arias, señaló que ya está en contacto con el Gobierno autonómico para solucionar esta problemática que afecta a la seguridad vial del municipio. Los animales llevan meses sueltos y pastando sin control por los alrededores, causando daños en cultivos y suponiendo un peligro para los conductores, especialmente en vías secundarias donde su irrupción en la calzada genera un riesgo notable.
Arias reconoció complicaciones en la gestión, ya que, aunque cinco de los equinos portan microchip, el resto no lo tienen. Son los propietarios quienes deben aportar la documentación pertinente para poder recuperarlos. El alcalde no descartó posibles sanciones por tener los animales sueltos durante meses.
El Concello emitió un bando llamando a los propietarios o a personas que pudieran acreditar la titularidad de los animales para que, en plazo de 48 horas, procedieran a su recogida por motivos de seguridad, bienestar animal y custodia. Se advertía que, de no hacerlo, se buscaría un destino para los equinos.
Sobre la evolución de la sequía y el efecto de las lluvias en los pastos, José María Arias minimizó los beneficios de las recientes precipitaciones, calificándolas de escasas e insuficientes para la regeneración de las fuentes.




