La próxima semana, el Friburgo se enfrentará por primera vez al Celta, marcando su debut contra un equipo gallego. Aunque el club alemán solo se había medido previamente a un conjunto español, el Sevilla en la temporada 2013/14, su historia guarda un vínculo con la tierra gallega. A finales de los años 90, Roberto Canosa, hijo de un emigrante de Muxía afincado en Basilea, defendió el escudo del equipo de la Selva Negra como parte de su cantera.
“"Fue una experiencia magnífica. Era una pasada jugar cada fin de semana contra equipos como el Bayern de Múnich o el Eintracht de Frankfurt. Nos enfrentamos a todos los grandes de Alemania."
Canosa, que hoy tiene 43 años y compite en el equipo de veteranos del CD Español de Basilea mientras se forma como entrenador, recuerda con cariño esa etapa. Su padre, Manolo, originario de la Costa da Morte, emigró a Basilea, donde Roberto nació y creció. El exfutbolista, que se define como “medio gallego y medio manchego”, comenzó a jugar al fútbol a los cuatro años. En su juventud, en el club Concordia de Basilea, compartió vestuario con un joven llamado Roger Federer, quien más tarde se convertiría en una leyenda del tenis.
Su incorporación al Friburgo implicaba recorrer diariamente los 70 kilómetros que separan Basilea de la ciudad alemana. “Me levantaba a las 7:00 para ir al instituto y ya llevaba la bolsa del entrenamiento. Salía para coger el tren a las 16:00. Llegar, ir a entrenar y volver. Solía llegar a casa a la medianoche”, relata Canosa sobre una época en la que el club no disponía de residencia para sus canteranos. A pesar de la dureza, Roberto disfrutó de la experiencia en una estructura profesional que lo trató “fenomenal”.
La apuesta del Friburgo por la cantera experimentó un crecimiento exponencial desde principios del siglo XXI. Casos como el de Canosa hicieron que la directiva entendiera la necesidad de desarrollar una estructura de base potente para competir con la élite. Actualmente, el club alemán es el tercero de las cinco grandes ligas europeas con mayor porcentaje de minutos jugados por sus canteranos (36.5%), superado solo por el Athletic Club y la Real Sociedad. El Celta ocupa el quinto puesto con un 28.4%. Esta filosofía fue impulsada por Christian Streich, quien entrenó a Roberto en las categorías inferiores y dirigió el primer equipo desde 2011 hasta su jubilación en 2024.




