La posibilidad de explorar Europa, sumergirse en nuevas culturas y colaborar en proyectos de voluntariado sin implicar un desembolso económico es una realidad para muchos jóvenes gracias a la labor de la asociación Xeración. Desde Ferrol, esta entidad sirve de puente para que chicos y chicas de entre 18 y 30 años puedan acceder a iniciativas como Erasmus Plus o el Cuerpo Europeo de Solidaridad. Esta propuesta no solo impulsa la movilidad de la juventud gallega, sino que también atrae a voluntarios de otros países, enriqueciendo la ciudad departamental con un ambiente multicultural.
Fran Sequeiro, coordinador de Xeración, destaca que la financiación de la Unión Europea es fundamental para la viabilidad de estos programas de movilidad. El objetivo principal, según explica, es "crear Europa" y fortalecer los vínculos entre la juventud del continente. La filosofía es garantizar que estas experiencias sean accesibles para todos, eliminando las barreras económicas.
“"No necesitas tener padres ricos para que te paguen el viaje."
Las estancias varían desde intercambios juveniles de una semana hasta voluntariados de hasta un año de duración. Sequeiro subraya que no se trata de seminarios académicos, sino de experiencias más dinámicas y prácticas, comparables a "un campamento para niños grandes" donde el aprendizaje se produce de forma lúdica. Los proyectos abarcan temáticas diversas; por ejemplo, un grupo de Ferrol participó recientemente en un proyecto de teatro y diversidad en Turquía. Por su parte, Ferrol ha acogido a 25 músicos de toda Europa para componer y formar bandas internacionales.
Para los voluntariados de larga duración (de dos a doce meses), el único requisito es tener entre 18 y 30 años. No se exige titulación universitaria ni acreditación de idiomas, aunque el inglés suele ser necesario. Lo que sí se valora es una "buena motivación", ya que el proceso de selección incluye una entrevista con la asociación de acogida. A diferencia de los jóvenes del norte de Europa, que suelen tomarse un año sabático a los 18, el perfil del participante español es generalmente mayor, a partir de los 23 años y después de finalizar los estudios. Uno de los principales obstáculos es el idioma inglés y el miedo a viajar solo por primera vez.
Sin embargo, los beneficios de estas experiencias superan con creces los recelos iniciales. A nivel profesional, los jóvenes adquieren competencias valiosas, como "hacer una presentación en inglés ante 30 personas", según Sequeiro. A nivel personal, el impacto es aún mayor: regresan con más autoestima, una mente más abierta y amistades de diferentes países.




