La decisión, comunicada en noviembre, impide que la cuidadora asista al joven en la transcripción de apuntes o exámenes cuando la profesora de pedagogía terapéutica (PT) no está presente. Este apoyo había sido fundamental para el estudiante, que se desplaza en silla de ruedas eléctrica y tiene dificultades para leer y escribir, desde su etapa de Infantil.
Isabel Pazos, madre del estudiante, explicó que la dirección del centro no ofreció explicaciones claras sobre la orden. Tras tres meses de espera, la inspectora Carolina García confirmó a la familia que la cuidadora no podía realizar estas tareas. La familia argumenta que la función de la cuidadora es un "apoyo a la autonomía" y no de enseñanza, y que esta práctica había sido aceptada sin problemas durante toda la trayectoria académica de su hijo.
“"Yo hablé personalmente con ella, y lo que nos dijo es que no, que no podía hacer estas tareas."
La retirada de este apoyo llega en un momento crítico, ya que el joven de 17 años se prepara para la selectividad (PAU). La situación genera incertidumbre y un fuerte impacto emocional en el alumno, quien necesita una persona de confianza y con conocimiento previo para transcribir sus exámenes orales, especialmente en materias como matemáticas.
El objetivo del estudiante es cursar Historia en la Universidad de Santiago (USC), un sueño que la universidad ha apoyado facilitando el proceso. La familia solicita una solución "sencilla e inmediata": que la cuidadora pueda retomar sus funciones de transcripción de forma puntual cuando la PT no esté disponible, ya que la cuidadora ya se encuentra en el instituto y no se requieren nuevos recursos.




