El primero de los trabajos, desarrollado entre los meses de abril y junio de 2025, analizó el impacto de la formación específica sobre el tabaquismo en diversas localidades del área sanitaria, incluyendo Pontedeume, Ferrol, Narón y Fene. Los datos revelan que la mayoría de los profesionales que recibieron esta preparación realizan ahora intervenciones más efectivas con los pacientes fumadores.
La segunda comunicación científica se centró en la identificación de portadores del déficit de Alfa-1 Antitripsina, una dolencia de carácter hereditario que puede derivar en problemas pulmonares graves como la EPOC. El equipo médico destacó la utilidad de los test genéticos de saliva para un diagnóstico más ágil.
“"Los profesionales sanitarios formados en tabaquismo contribuyen a prevenir su consumo y a fomentar el cese tabáquico entre los fumadores."
El estudio sobre esta dolencia rara se basó en el análisis de 137 pacientes sometidos a pruebas genéticas entre febrero y noviembre de 2025. Los resultados confirman que seguir las guías clínicas es fundamental para mejorar la función pulmonar de los afectados, en un área que ya cuenta con una consulta monográfica específica para este trastorno.




