La iniciativa, que cuenta con un presupuesto cercano a los 150.000 euros, se enmarca en la estrategia de urbanismo bioclimático impulsada por el gobierno local. El objetivo principal es adaptar los espacios públicos al cambio climático y garantizar un mayor confort para la ciudadanía durante los meses de más calor.
Las actuaciones se centrarán en tres puntos estratégicos. En el parque de Bens, las nuevas estructuras se situarán junto a la zona infantil, reforzando la protección solar también mediante la plantación de nuevos ejemplares arbóreos. Por su parte, en el parque de Oza, la intervención tendrá lugar en la plaza peatonal situada entre el Camino do Corgo y la calle Montes, donde se instalarán pérgolas y árboles frutales.
Finalmente, el barrio de Novo Mesoiro contará con una mejora similar en el parque infantil de la calle Ancares. Esta zona, muy expuesta a la radiación solar, recibirá pérgolas de un modelo semejante al ya instalado en otros puntos de la ciudad, completando el proyecto con labores de paisajismo y nueva arboleda.
Estas medidas permiten mejorar las condiciones ambientales de la ciudad en un contexto global de cambio climático, mitigando el efecto isla de calor y creando espacios más agradables para la ciudadanía.




