Narón: Historia, arquitectura y naturaleza para el turismo

El municipio combina patrimonio arqueológico, religioso y rural, además de rutas naturales, para atraer visitantes.

Imagen genérica de Pena Molexa, un monumento megalítico en Narón.
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Imagen genérica de Pena Molexa, un monumento megalítico en Narón.

El ayuntamiento de Narón, en la comarca de Ferrol, presenta una rica oferta turística que combina su historia, arquitectura y entornos naturales.

El inicio oficial del verano marca el comienzo de la temporada alta para el turismo, y Narón se convierte en un destino atractivo dentro de Ferrolterra. El municipio ofrece una variedad de lugares de interés que combinan la historia con la naturaleza.
Uno de los puntos más emblemáticos es Pena Molexa, un monumento megalítico con más de 8.000 años de antigüedad situado en el Monte da Lagoa (O Val). Considerado un posible lugar de ritos funerarios, el enclave también acoge eventos como la andaina solsticial y la recreación de leyendas locales.
En la parroquia de Santo Estevo de Sedes se encuentra el Monte dos Nenos, una necrópolis prehistórica con varios túmulos funerarios. En esta misma área se halla la Aldea Nova, un parque temático sobre el mundo rural con un museo etnográfico y arquitectura rústica.
Narón también es sede del festival ‘Oenach Atlántico’, Fiesta de Interés Turístico de Galicia, que recrea la vida de los antiguos habitantes de los castros en la tradicional Feira do Trece.
El patrimonio arqueológico se completa con los castros de Quintá, Vilasuso, A Cruz do Castro, Sequeiro, Os Vicás, Santa María de Castro y A Ermida. Destaca el castro de Eiravedra (Sedes), abierto al público, y el de O Petouzal (O Couto), con muros y fosos conservados.
En cuanto a la arquitectura, el municipio cuenta con edificios religiosos y señoriales de gran valor. El convento de Baltar y la igrexa de San Lourenzo de Doso datan del siglo XVI, mientras que el mosteiro de O Couto se remonta al siglo XII, con reformas posteriores. También son relevantes la iglesia de San Salvador (Pedroso) y el monasterio de San Martiño (Xuvia), así como las capillas de Santa Margarida do Val y la de la ‘O’.
La arquitectura señorial está representada por el pazo de Libunca, de estilo modernista, los pazos de O Vento y Nelle, y el chalet de Antón. Además, cinco molinos, como el de Amenadás (aún en funcionamiento), añaden interés al patrimonio local.
La ‘Ruta dos Muíños’ combina estas construcciones con los paisajes del río Xuvia y el monasterio de San Martiño. El senderismo también es una opción fuerte, con rutas como la de Pena Molexa-Monte da Lagoa y tramos del Camino Inglés.
Otras propuestas incluyen el Pazo da Cultura, el parque de Freixeiro, el paseo marítimo de Xuvia con su magnolio centenario protegido, y las áreas recreativas de Pedroso y A Picota.