El mercado de A Magdalena, en Ferrol, ha dado la bienvenida a un nuevo integrante: la Cetárea de Cobas. Este establecimiento, un clásico con casi medio siglo de trayectoria en la zona del Prior, expande su negocio regresando al centro de la ciudad para estar más cerca de sus clientes y turistas. Luis Castrillón, tercera generación al frente del negocio, explicó que la instalación de las piscinas y sistemas de oxigenación fue un reto, pero contó con el apoyo del Ayuntamiento, ya que también es un atractivo turístico.
La principal novedad que aporta este puesto es la venta de marisco vivo. Castrillón señaló que la próxima apertura de un 'gastromercado' en la Pescadería animó a dar este paso. La idea es que los clientes puedan ver el producto, tanto particulares como establecimientos hosteleros, ya que la posibilidad de mantener el marisco vivo permite adaptarse a diferentes demandas y ofrecer una gran variedad diaria.
“"La idea es que la gente pueda ver el producto, no solo a nivel particular, sino también para la hostelería porque podemos adaptarnos a otras demandas al mantelo con vida, ofreciendo una gran variedad a diario."
Entre las exquisiteces disponibles se encuentran los percebes, que ya están en temporada y se venden en diferentes tamaños, desde los 25 a los 75 euros. También se puede encontrar almeja (procedente de la lonja de Mugardos), berberecho, bogavante, centolla, nécora, langosta y cigala.
Castrillón se mostró contento con la afluencia de gente en el primer día, destacando que contribuyen a dar vida al mercado y aportan un valor añadido. "Nuestra es una ciudad marinera, con el mar siempre presente, y vimos que había este hueco, esta oportunidad de despachar marisco vivo, y nos metimos", celebró. Su generación está trabajando en la informatización de procesos, incluyendo la integración de trazabilidades y etiquetas sanitarias, para mejorar la eficiencia y reducir errores que podrían acarrear multas.
Mientras las instalaciones del Prior se centran en la depuración y también mantienen la venta al público (incluyendo opciones de compra online), con el desembarco en A Magdalena buscan "acercar el producto a la gente", facilitando el acceso sin necesidad de desplazamientos largos, especialmente en invierno. Además, animan a los clientes a consultar cualquier duda sobre tiempos y métodos de cocción con el equipo del puesto.




