La memoria oral ya apuntaba a la existencia de una importante fosa común en el cementerio de Santa María A Maior do Val, en Narón. Ahora, el grupo Histagra de la Universidad de Santiago (USC) ha confirmado la localización exacta donde se encuentran inhumadas un mínimo de 51 personas, ejecutadas entre 1936 y 1938 en relación con el golpe militar en Ferrol. La mayoría de los casos documentados corresponden a marinos, oficiales y suboficiales de la Armada.
Las intervenciones arqueológicas y forenses realizadas entre 2023 y 2024 no han permitido la exhumación de cuerpos, ya que la mayor parte de la fosa, una de las más grandes de Galicia, se encuentra bajo unos nichos construidos en los años sesenta. Según la historiadora Conchi López Sánchez, participante en el proyecto, no se trata de un solo enterramiento, sino de varias fechas distintas.
En las catas realizadas se encontraron restos y signos de violencia en algunos de los análisis del antropólogo forense Fernando Serrulla. También se halló una vaina de fusil Mauser, sugiriendo fusilamientos dentro del propio cementerio. El informe recomienda la retirada de los nichos para poder realizar una exhumación completa.
El director del grupo Histagra, Lourenzo Fernández Prieto, señala que estas intervenciones ayudan a reconstruir la historia de la fosa, incluyendo cómo se gestionó el lugar y la persistencia de familiares en depositar flores. También se ha detectado cierta alteración de la fosa, posiblemente por la retirada de algunos restos cuando se construyeron los nichos en los años sesenta.
Los datos históricos recogidos indican que las víctimas tenían entre 18 y 43 años, y alrededor del 63% habían nacido en Galicia. La investigación, enmarcada en el Plan de Memoria Democrática de Galicia, ha contado con la colaboración del vecindario, familiares de las víctimas y la Asociación Cultural de Memoria Histórica Democrática.




