Limpiar la playa en Ferrol tiene premio: cada kilo de basura se convierte en donativo

La iniciativa 'En la playa solo arena' celebra su cuarta edición en Caranza, uniendo conciencia ambiental y solidaridad.

Imagen genérica de una playa gallega con arena y agua, con algunos plásticos esparcidos.
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Imagen genérica de una playa gallega con arena y agua, con algunos plásticos esparcidos.

La playa de Caranza, en Ferrol, será el escenario este sábado de la cuarta edición de la iniciativa 'En la playa solo arena', que une conciencia ambiental y solidaridad con una meta benéfica.

La jornada, impulsada por la empresa Recinor y el Rotary Club de Ferrol, busca fomentar el cuidado del medio ambiente mientras se recauda dinero para fines benéficos. La particularidad de este evento es que por cada kilo de basura que se recoja en la arena, varias empresas colaboradoras donarán un euro.
La recaudación, que según la organización podría alcanzar los "5 o 6 euros por kilo", se destinará íntegramente a la Fundación Aperta, entidad dedicada a ofrecer apoyo a personas con discapacidad intelectual. El director general de Recinor, José Rilo, subraya el objetivo de demostrar que "si sumamos el pequeño esfuerzo de mucha gente, al final conseguimos cosas interesantes para nuestro entorno".
Aunque Rilo considera que los arenales de la zona "están bastante limpios" en general, la observación detallada revela la presencia de numerosos residuos. Entre los más comunes se encuentran "pequeños plásticos, restos de bastoncitos, restos de botellas y pequeños trozos de redes o aparejos de pesca". Este año, la limpieza se traslada de la playa de Vilar a la de Caranza, buscando actuar en una zona del interior de la ría.
El director de Recinor también señala que "las nuevas generaciones están más concienciadas", pero advierte de que "todavía queda mucho recorrido". Critica la falta de compromiso de algunas personas que, aun definiéndose ecologistas, no están dispuestas a asumir "un pequeño coste, que puede ser caminar una manzana más" para reciclar correctamente. Lamenta que esta actitud lleve a que algunas empresas o particulares tiren residuos "por el monte" para evitar el coste de llevarlos a un punto limpio, si bien reconoce que "se ha avanzado mucho" en los últimos 10 o 15 años.