El evento, celebrado este domingo, congregó a un centenar de puestos y atrajo a una afluencia masiva de público desde primera hora de la mañana. Los senderos y las zonas de venta de la finca de A Cortiña estuvieron abarrotados durante toda la jornada, en un ambiente de constante movimiento, actividades, música y, sobre todo, compras.
El éxito fue tal que se registraron largas retenciones en la AG-64 y en la carretera de Ortigueira (AC-862). El Ayuntamiento de San Sadurniño valoró positivamente el desarrollo de la feria que, salvo los problemas de tráfico, transcurrió sin incidencias destacables.
“"Cada año mejor, cada año viene más gente. Desde el traslado a A Cortiña la feria crece y crece."
El buen tiempo acompañó y la respuesta del público estuvo a la altura, tanto en número como en ganas de adquirir productos. Los viveristas destacaron la salida de todo tipo de flor para adornar jardines, huertas y terrazas después de un largo invierno de lluvias. También el sector agroalimentario vivió una jornada excelente, con puestos que casi agotaron sus existencias.
La programación de la feria incluyó demostraciones culinarias, sorteos de ramos florales, un concierto y una búsqueda de "los secretos de A Cortiña" para el público familiar. Además, la exposición de rocas del Geoparque del Cabo Ortegal despertó un gran interés, mostrando la singularidad geológica de la zona.
Desde el Ayuntamiento, un representante resumió la jornada como "espectacular", indicando que la afluencia y las ventas fueron muy elevadas, con algunos puestos agotando existencias. Para futuras ediciones, el principal reto será mejorar la gestión del tráfico para absorber la creciente demanda. El próximo año, el evento celebrará su trigésima edición, para la cual se prevé "hacer algo especial".




