La memoria anual de Asfedro revela que el 80% de sus usuarios en Ferrol son cocainómanos, una cifra que subraya la prevalencia de esta droga en la ciudad. Aunque no se realizaron análisis de aguas residuales directamente en Ferrol, la presidenta de la entidad, Ana Maroño, certifica que la cocaína es la sustancia más consumida en la localidad.
El conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, y su homóloga en Medio Ambiente e Cambio Climático, Ángeles Vázquez, presentaron en Santiago los resultados de un estudio sobre la presencia de sustancias psicoactivas en aguas residuales. Este proyecto, realizado en depuradoras de ciudades como Ourense, Pontevedra, Lugo y Tui, abarcó 15 municipios y una población de 510.000 personas.
Los investigadores, incluido José Benito Quintana de la USC, analizaron restos de etanol, MDMA, anfetamina, metanfetamina, THC, ketamina y fentanilo. Se detectó que el consumo de estas sustancias es mayoritariamente durante el fin de semana, a excepción de los derivados de la marihuana. En cuanto a la cocaína, los resultados indican un consumo de entre 1.800 y 3.700 miligramos por día y cada 1.000 habitantes, situándose como la droga ilegal que más preocupa en Galicia, ya que algunas áreas urbanas alcanzan valores próximos a la media nacional.
A pesar de que las analíticas no se han realizado en Ferrol y no hay, por lo tanto, datos de sustancias en aguas residuales locales en este estudio, la memoria anual de Asfedro refleja que en la ciudad también la cocaína “es la más consumida”.
Según el informe de Asfedro de 2025, se atendieron 1.817 usuarios, de los cuales 166 eran nuevos el año pasado. De estos, el 84% acudió por adicción a la cocaína. En total, el 72% de quienes asisten a la comunidad terapéutica de la entidad en O Confurco lo hacen por esta droga, que, según Ana Maroño, está “menos estigmatizada” que otras como la heroína. La responsable estima que hay unos 4.500 consumidores habituales en la ciudad, pero pocos buscan ayuda, lo que representa un problema.
Maroño también advierte sobre las graves consecuencias de la cocaína para la salud, que pueden afectar a todos los órganos y provocar infartos, siendo la salud mental la más perjudicada con diversos trastornos derivados.




