La ciudad naval tendió puentes con el país vecino para recordar un año más este hito histórico. Uno de los puntos neurálgicos de la celebración fue el establecimiento Lusitânia, situado en la calle Real, donde los claveles rojos adornaron las mesas y la música de Zeca Afonso llenó el ambiente.
“"Los gallegos están muy concienciados con lo que supuso el 25 de Abril en Portugal, la gente recibe muy bien el recuerdo de ese día, le encanta, y conocen perfectamente la historia."
La responsable del local, que tenía dos años cuando cayó el régimen de Salazar, subrayó la importancia de la fecha para su familia, que significó "libertad, alegría, salir de una dictadura... Y cómo lo hicieron, sin violencia". También destacó los "avances muy importantes" que la revolución trajo a la región del Alentejo, donde nació su padre, y la necesidad de "más 25 de Abril" en los tiempos actuales.
Además del Lusitânia, que ofreció dulces típicos portugueses como los "pastéis de nata" y vinos lusos, otros barrios de Ferrol también se sumaron a la conmemoración. En el barrio de Esteiro, la Associaçom Cultural Artábria organizó una doble cita que incluyó la actuación del Coro do Beco y un almuerzo portugués. En Canido, la Asociación Sociocultural Muíño do Vento celebró la fecha con la inauguración de la muestra 'Trece años de Muíño', una recopilación fotográfica de sus encuentros por el 25 de Abril, y una lectura de poemas, culminando con el canto colectivo de Grândola, Vila Morena.




