La ciudad de Ferrol cuenta con un servicio esencial en el ámbito social, el refugio Pardo de Atín, ubicado en un lateral del hospital Ribera Juan Cardona, en la zona de Caranza. Esta institución ha dado cobijo a cientos de personas a lo largo del pasado ejercicio, observándose un incremento en la necesidad de amparo en comparación con años anteriores.
Los datos gestionados por los responsables del centro revelan que se contabilizaron un total de 13.265 pernoctaciones. La mayoría de los usuarios fueron hombres, con 12.062 registros, frente a 1.203 mujeres. Los meses de mayor afluencia fueron julio, septiembre y octubre, con 1.172, 1.170 y 1.169 pernoctaciones respectivamente.
Por el contrario, los períodos de menor demanda correspondieron a abril, con 968 servicios, y diciembre, con 998. En el resto de meses, la cifra de servicios superó siempre las mil pernoctaciones. En lo que respecta a la población femenina, julio también fue el mes con más pernoctaciones, alcanzando las 146. Generalmente, la solicitud de habitación por parte de las mujeres tiende a aumentar durante la primavera y el verano, con una oscilación mensual de entre 40 y 130 pernoctaciones.
La solicitud de asilo mantiene un crecimiento constante desde el año 2021. Mientras que la demanda por parte de la población nacional se mantiene más estable, se registra un notable incremento de personas que llegan de otros países.
En cuanto al total de usuarios durante 2025, se registraron 1.573 personas. De ellas, 805 eran de nacionalidad española. Por procedencia, la comunidad marroquí fue la siguiente más representada, con 170 usuarios, seguida por la argelina (113), colombiana (55), maliense (47) y chilena y venezolana (44 cada una).
También se registraron pernoctaciones de personas procedentes de la comarca de Ferrolterra, sumando un total de 187 usuarios. De estos, 157 son vecinos y vecinas de Ferrol, 25 de Narón, y el resto de Neda (3), Fene (1) y Valdoviño (1).
Hace no muchos años, las atenciones anuales rondaban los 400 usuarios (en 2017), mientras que hoy superan las 1.500. Este servicio, gestionado por la Fundación Santo Hospital de la Caridad y con más de dos siglos de historia, proporciona cama, manutención, ducha y servicio de lavandería a personas sin recursos que viven en la calle.




