El cuadro departamental puso punto final a una campaña que fue de más a menos, quedando descartada la lucha por el liderato, los playoffs de ascenso y, finalmente, el acceso a la Copa del Rey. La derrota ante el equipo salmantino, que sí se jugaba la clasificación para el torneo copero, deja al equipo ferrolano con la necesidad de reflexionar sobre su rendimiento, especialmente en la parte final del curso, y prepararse para la próxima temporada.
El partido, a pesar de la diferente importancia para ambos contendientes, comenzó sin grandes ocasiones claras. Aunque hubo acercamientos a las porterías, ninguno se materializó en remates directos, predominando los centros laterales despejados. El calor reinante en el campo también influyó en el desarrollo del juego, propiciando una pausa de hidratación que benefició a ambos conjuntos.
Tras el parón, el Unionistas de Salamanca se hizo con el control del juego y de la posesión. A pesar de ello, sus lanzamientos a portería seguían siendo escasos. El Racing de Ferrol apenas tenía presencia en la parcela contraria. Fue en una jugada iniciada por Aarón Piñán por el flanco izquierdo, quien recuperó el balón y centró para que Álvaro Gómez marcase el primer gol, adelantando a los locales.
Poco después de reanudarse el encuentro, Álvaro Gómez volvió a marcar con un tiro raso pegado al palo, casi sentenciando el partido. No obstante, el Racing reaccionó con un tanto de Álvaro Giménez a balón parado, recuperando la emoción. El partido se convirtió en un correcalles, donde el equipo local volvió a adelantarse gracias a la ambición y la fragilidad defensiva visitante. Casi de inmediato, Martim Tavares marcó para el conjunto verde tras un pase de Saúl García.
En los últimos diez minutos, a pesar de los intentos del Racing por encontrar el empate, el Unionistas de Salamanca controló la situación para asegurar la victoria y su clasificación para la Copa del Rey. Un final agridulce para una temporada que no pasará a la historia positiva del club ferrolano.




