La actuación, llevada a cabo por los Bomberos en el número 5 de la calle Real, fue asumida de forma subsidiaria por la administración local para garantizar la seguridad ciudadana. Esta medida se produce tras años de incumplimientos por parte de los propietarios del inmueble, según informaron fuentes municipales.
La alerta saltó alrededor de las 9:00 horas del sábado, cuando un particular informó a la Policía Local del desprendimiento. Inmediatamente, la concejala de Urbanismo, Blanca García, junto con el director de Urbanismo y el jefe de la Oficina Técnica, se desplazaron al lugar para evaluar los daños y coordinar las tareas de emergencia.
Desde el Consistorio recordaron que la situación de abandono del edificio no es nueva. El Ayuntamiento ya había notificado a la propiedad el pasado 26 de noviembre de 2025 su intención de solicitar una orden judicial para acceder al inmueble y determinar las actuaciones necesarias. Esta decisión se tomó después de realizar hasta cinco visitas de inspección desde octubre de 2020, sin que los dueños adoptaran ninguna de las medidas de mantenimiento exigidas.
Ante el riesgo inminente detectado, los Bomberos procedieron al desmantelamiento total de los elementos inestables de la galería. La complejidad de los trabajos obligó a cortar el tráfico rodado a partir de las 13:00 horas y a establecer un desvío alternativo a través del túnel de A Graña.
Los trabajos finalizaron alrededor de las 15:00 horas, momento en el que el edificio quedó fuera de peligro y se restableció la circulación con normalidad tras la retirada de los escombros por parte de la empresa Urbaser. El Ayuntamiento quiso destacar y agradecer la “rapidez de actuación y la colaboración constante” de la Escuela de Especialidades de la Estación Naval de A Graña (Esengra), que facilitó en todo momento el desvío del tráfico a través de las instalaciones militares para minimizar el impacto en la movilidad de la zona.




