El incidente, que tuvo lugar a primera hora de la mañana, fue alertado por una vecina que observó anomalías en el tejado del templo. La alcaldesa de Silleda, Paula Fernández, confirmó que el derrumbe afectó a una de las vigas de la cumbrera de la iglesia, concretamente la que se encuentra justo encima de la zona de culto.
Afortunadamente, las áreas más valiosas del edificio, como el presbiterio, el altar y la zona del coro, no sufrieron daños. Las imágenes y otras piezas de valor fueron trasladadas a un lugar seguro. La iglesia estaba vacía en el momento del colapso, ya que las misas se celebran cada quince días y no correspondía ese sábado.
Tras una evaluación inicial por parte de los técnicos municipales, está previsto que este lunes se utilice un elevador para retirar los elementos que quedaron colgando y para cubrir provisionalmente el templo. Esto permitirá preparar el proyecto de reconstrucción mientras se espera la disposición económica del obispado para llevar a cabo las reparaciones necesarias.




