Inicia rescate aéreo de novillas atrapadas en el cañón del Miño en Taboada

Un complejo operativo con helicóptero busca salvar a los animales en un terreno de difícil acceso y con riesgos para los participantes.

Helicóptero realizando un rescate aéreo en un cañón forestal escarpado.
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Helicóptero realizando un rescate aéreo en un cañón forestal escarpado.

El operativo para rescatar a las novillas atrapadas en el cañón del río Miño, en el municipio lucense de Taboada, se intensifica con la intervención de un helicóptero en una zona de acceso muy complicado.

El rescate de las novillas que permanecen aisladas en un área de difícil acceso en el cañón del río Miño, en Taboada, ha entrado en una fase crucial con el inicio de las operaciones aéreas. Tras varios intentos infructuosos por tierra, la intervención de un helicóptero es ahora la principal esperanza para salvar a los animales.
La jornada anterior ya permitió recuperar dos reses con vida, una de ellas gracias a la colaboración vecinal y otra mediante un complejo traslado fluvial. Sin embargo, las novillas restantes se encuentran en una orografía extremadamente abrupta, con pendientes que alcanzan el 80% y caídas verticales que hacen inviable cualquier aproximación terrestre.
El despliegue aéreo es particularmente delicado debido a la complejidad del terreno. Las maniobras del helicóptero son de alta precisión, ya que los animales están entre árboles, lo que supone un riesgo considerable incluso para el piloto. Durante las primeras actuaciones, ya se registraron dificultades técnicas, como el enganche de la grúa en la vegetación, que requirió una intervención para liberarlo.

El operativo afronta su fase más peligrosa con maniobras aéreas en un terreno escarpado, entre árboles y con riesgo incluso para el helicóptero.

Además, el helicóptero tuvo que modificar su punto de aterrizaje inicial, que estaba cerca de la zona donde se perdieron las vacas, por otro más operativo. Finalmente, las reses recuperadas son trasladadas a un prado amplio cercano al establo del que escaparon. En el dispositivo participan efectivos del Ayuntamiento de Taboada, Guardia Civil, Protección Civil y servicios veterinarios de la Xunta de Galicia, junto con miembros de la Policía Nacional y Autonómica, Axega y brigadas forestales del Gobierno autonómico. De las 19 novillas que huyeron el miércoles, siete fueron recuperadas inicialmente y otras tres el jueves, aunque una de ellas falleció. Las nueve que siguen atrapadas presentan heridas en algunos casos, añadiendo urgencia a la situación.