La intervención busca solucionar problemas de humedades, modernizar las instalaciones y adaptar los espacios a las necesidades actuales de pacientes y personal sanitario.
El proyecto incluye el rediseño de los espacios asistenciales, con la ampliación de la zona de urgencias, una nueva consulta de enfermería y un aseo adaptado para personas con movilidad reducida.
También se renovará la cubierta, se mejorará el cerramiento del edificio con limpieza y tratamiento hidrófugo de sus fachadas, y se sustituirán ventanas y puertas por modelos más eficientes térmicamente. Además, se instalarán nuevos elementos de drenaje.
En el interior, se actuará sobre el falso techo modular, se pintarán las estancias y se colocará un nuevo pavimento de linóleo sobre una superficie de 222 m². La renovación también afectará al cableado eléctrico, luminarias y radiadores, que serán sustituidos por modelos de mayor eficiencia.
Según el convenio, el Servizo Galego de Saúde aportará 150.000 euros de la inversión autonómica. El acuerdo tendrá vigencia hasta el 29 de diciembre.




