La Semana Santa, marcada por el buen tiempo, atrajo a numerosos turistas a Galicia, generando un ambiente positivo y beneficios económicos. Sin embargo, también dejó incidentes de incivismo, como los registrados en la playa de las Catedrales y, más recientemente, en las Torres de Oeste en Catoira.
Algunos visitantes fueron vistos subiendo a las Torres de Oeste, un conjunto defensivo del siglo X construido para repeler los ataques vikingos. Ante esta situación, el Ayuntamiento de Catoira se vio en la obligación de hacer un llamamiento público para concienciar sobre la importancia de preservar este patrimonio.
Subir a monumentos protexidos, como é o conxunto arqueolóxico das Torres de Oeste, pode provocar danos irreparables e poñer en risco a túa seguridade.
La corporación municipal de Catoira subraya que, además del peligro que representa para la seguridad de los individuos, estas estructuras son frágiles y forman parte esencial de la historia local, siendo un Bien de Interés Cultural que debe ser conservado por todos.
Este incidente en Catoira se suma a otros episodios de incivismo registrados recientemente en Galicia, como el ocurrido en la playa de las Catedrales en Ribadeo, donde varios turistas fueron multados por no respetar las normas de acceso y conservación del monumento natural.




