El Ayuntamiento de Caldas de Reis ha trasladado formalmente a la Diputación de Pontevedra un escrito en el que se exige un refuerzo urgente de la señalización y de la seguridad vial en el entorno de las obras que la institución provincial está ejecutando en la carretera EP-8002. Esta vía conecta el casco urbano con la parroquia de San Clemente.
El documento recoge las protestas de un grupo de residentes que denunciaron la falta de planificación en los desvíos de tráfico. Según las reclamaciones vecinales, los trabajos comenzaron sin antelación ni campaña informativa adecuada. La principal preocupación se centra en la seguridad de las rutas alternativas para el transporte escolar, ya que los autobuses del IES Aquis Celenis deben circular por una vía estrecha donde conviven con el tráfico general y el flujo de peregrinos del Camino Portugués.
Los residentes consideran que la señalización actual es insuficiente y está mal ubicada, encontrándose demasiado cerca del punto de corte y dejando poco margen de maniobra a los conductores. Se propone señalizar los desvíos con mucha más antelación en los accesos previos.
El gobierno municipal reconoce el impacto positivo y la necesidad de la reforma en la EP-8002, pero insiste en que la gestión de la movilidad durante las obras es mejorable. El alcalde, Jacobo Pérez, manifestó que las peticiones vecinales son "asumibles y razonables" y confía en la sensibilidad de la Diputación.
El Ayuntamiento de Caldas de Reis confía en una respuesta favorable de la Diputación de Pontevedra para corregir las deficiencias y ha mostrado su predisposición a colaborar para agilizar la implantación de medidas correctoras que garanticen la seguridad de conductores, estudiantes y peatones.




