Las verbenas del Posío: un recuerdo sentimental de la juventud orensana

El autor evoca las fiestas y bailes de su juventud en el Posío de Ourense, recordando la música y la atmósfera de aquella época.

Imagen de una verbena antigua en el Posío, Ourense, con gente bailando y orquesta.
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Imagen de una verbena antigua en el Posío, Ourense, con gente bailando y orquesta.

El autor evoca las fiestas y bailes de su juventud en el Posío de Ourense, recordando la música y la atmósfera de aquella época.

En una reciente intervención radiofónica, con motivo de su 78 cumpleaños, el autor fue preguntado por los recuerdos sentimentales de su juventud que más echaba de menos. La respuesta surgió de modo natural: los bailes y verbenas que se celebraban en el Posío, en Ourense, y que a menudo amenizaba la orquesta “Los Tamara”. Estos eventos fueron los sucesores de los “bailes de trangallada” mencionados por Otero Pedrayo, organizados por el Ayuntamiento y sujetos a un estricto control horario por el Gobierno Civil.
Aquellas verbenas destacaban por la facilidad con la que los asistentes accedían al recinto, bien saltando la valla o mediante ingeniosas excusas. La comisión de fiestas cobraba una entrada simbólica, gestionada por funcionarios municipales. Hubo ediciones especiales, como la dedicada a los “Descensos del Miño en piragua”, entre otros eventos.

La celebración de todo festejo popular muta lentamente con el paso del tiempo para adaptarse a los gustos de la sociedad de cada momento.

El autor también recuerda la oposición del obispo Temiño a una verbena en honor a San Roque, lo que llevó al alcalde Ferrer Garrido a suprimir el voto en la catedral y realizarlo en el Ayuntamiento. Según el estudio de Jesús Cabrera, las fiestas populares evolucionan con el tiempo, y estos cambios solo se perciben al mirar atrás. Las verbenas del Posío, muy esperadas en aquel momento, rivalizaban con las fiestas de Santiago en El Puente, donde la entrada era gratuita.
Mientras en otras ciudades, especialmente en Andalucía, eran comunes las verbenas dedicadas a santos, durante la época de Temiño esto dejó de ser posible. Rego Nieto también narró en sus memorias los problemas que tuvo con el obispo, quien parecía creerse con jurisdicción civil. Las verbenas de barrio, salvo en la zona de la estación, no se recuperaron hasta bien entrado el siglo XX.
El autor se pregunta si hoy tendría éxito la recuperación de esta tradición orensana, considerando que los chicos y chicas de aquellas épocas ya superan los setenta años. No obstante, señala que todavía existen orquestas y ritmos musicales que no han pasado de moda.